Ruta del Vino Ribera del Guadiana: cava y enoturismo en Extremadura
El inconstante Guadiana se lanza hacia las tierras extremeñas dando forma, camino del golfo de Cádiz, a una sorprendente región vinícola. En su centro se encuentra Mérida, la ciudad fundada hace más de dos milenios por Roma y epicentro también de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana. Un recorrido entre viñedos, bodegas y ciudades monumentales que propone una forma diferente de descubrir Extremadura. Y precisamente al sur de Emerita Augusta aparece Tierra de Barros, de terrenos rojizos como sus tintos y corazón alegre como sus cavas. Tierra de dehesas infinitas, antiguos poblados mineros y túmulos prehistóricos alineados con los solsticios. Un destino donde el enoturismo mezcla vino y cava con historia, gastronomía y algunos de los paisajes más desconocidos del interior peninsular. ¿Te vienes a conocerla?

Pocos lo saben, pero Extremadura es la tercera región con más superficie de viñedo de toda España. Y aunque la Denominación de Origen Ribera del Guadiana es relativamente joven, la historia del vino en estas tierras se remonta a celtas y lusitanos. Sin embargo, fueron los romanos quienes impulsaron su producción aprovechando las fértiles vegas del Guadiana. Hoy, siglos después, la Ruta del Vino Ribera del Guadiana permite descubrir toda esa herencia a través de bodegas, cavas y experiencias de enoturismo repartidas por buena parte de Extremadura.

Contenidos del post
- 1 La Ruta del Vino Ribera del Guadiana
- 2 Enoturismo entre viñedos, cava e historia
- 2.1 Almendralejo y la sorprendente cultura del cava extremeño
- 2.2 Entre viñedos y bodegas de Tierra de Barros
- 2.3 Entre minas, dehesas y vinos de la Raya
- 2.4 Mérida, la gran escapada cultural
- 3 Dónde dormir en la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
- 4 Dónde comer en la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
- 5 Información práctica para recorrer la ruta
- 6 Organiza tu viaje por la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
- 7 Descubre otras Rutas del Vino de España y Portugal
La Ruta del Vino Ribera del Guadiana
O mejor dicho, la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana. Porque sí, hay cava más allá del Penedès 🍾. Además, el sello de calidad Rutas del Vino de España garantiza que en sus bodegas, alojamientos, restaurantes, empresas de actividades y espacios culturales vivirás una experiencia enoturística donde el vino es el hilo conductor.
Vino Ribera del Guadiana para dummies
Tradicional tierra de tintos, la D.O.P. Ribera del Guadiana agrupa seis subzonas repartidas entre las provincias de Badajoz y Cáceres: Tierra de Barros, Matanegra, Ribera Alta, Ribera Baja, Montánchez y Cañamero. Cada una aporta personalidad propia a unos vinos muy variados, desde jóvenes afrutados hasta crianzas y espumosos.
Junto a variedades nacionales e internacionales como Tempranillo o Macabeo, la denominación conserva uvas autóctonas como la Cayetana Blanca y la Pardina. Además, en zonas como Montánchez y Cañamero todavía sobrevive el tradicional vino de pitarra, elaborado artesanalmente en pequeñas tinajas de barro.

En Cañamero también te puedes encontrar paisajes tan maravillosos como este
Sin embargo, el gran corazón vinícola de la región y epicentro de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana es Tierra de Barros, donde también se encuentra Almendralejo, capital del cava extremeño.
El Cava de Ribera del Guadiana
Como casi todo en Extremadura, la historia del cava también es una historia de trabajo duro y superación. A mediados del s. XX varias bodegas de Almendralejo comenzaron a elaborar vinos espumosos aprovechando que en Tierra de Barros ya existían variedades tradicionales aptas para la producción de cava.
Sin embargo, en 1986 la normativa limitó la elaboración de Cava D.O.P. a determinados municipios españoles, dejando inicialmente fuera a Almendralejo. Las bodegas extremeñas iniciaron entonces una larga batalla judicial para defender sus derechos históricos como productores de cava, logrando finalmente mantener la autorización para elaborar cava en la localidad.

Enoturismo entre viñedos, cava e historia
Recorrer la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana puede llevarte semanas. Entonces… ¿por dónde empezar? Lo ideal es hacerlo por Tierra de Barros, hogar de la capital del cava extremeño. Además, su cercanía con Mérida y su impresionante legado romano permite combinar enoturismo, gastronomía e historia en una escapada de fin de semana. Eso sí, necesitarás al menos una semana si quieres descubrir todo lo que esta región tiene que ofrecer.
Almendralejo y la sorprendente cultura del cava extremeño
Almendralejo respira cultura vitivinícola por sus cuatro costados. Desde espacios como el Museo de las Ciencias del Vino, ubicado en el edificio de la antigua “Alcoholera Extremeña”, hasta rincones tan sorprendentes como su Plaza de Toros, única en el mundo 😯. Pero, sin duda, lo más destacable es que esta localidad de Tierra de Barros se ha convertido en la capital del cava extremeño, y tuvimos la oportunidad de descubrir el motivo de primera mano.

Museo del Cava de Almendralejo (MCA)
Creado por Marcelino Díaz, uno de los pioneros del cava en Extremadura, este pequeño museo reúne documentos históricos, fotografías, premios y algunas de las primeras botellas elaboradas en la localidad 🍾. Todo un lujo descubrir de la mano del propio Marcelino la lucha que permitió que en Almendralejo se siga elaborando cava por el método tradicional o “méthode champenoise”, y no simplemente vino espumoso.
Sin embargo, lo más interesante del MCA no es únicamente la historia del cava, sino la de una familia profundamente ligada al mundo del vino en Tierra de Barros. Objetos personales, antiguas botellas y diferentes piezas artísticas creadas por el propio Marcelino Díaz ayudan a entender cómo vino y cava forman parte de la identidad de Almendralejo desde hace generaciones.

Además, Marcelino defiende con pasión que los cavas de Almendralejo deben tener personalidad propia y no intentar imitar a los champagnes franceses. También insiste en desterrar la idea de que el cava solo pertenece al final de las celebraciones. Por sus características, puede disfrutarse perfectamente durante toda una comida. Y sinceramente, después de recorrer regiones vecinas como la portuguesa Bairrada, donde es habitual que te reciban con una “tacinha de espumante” en lugar de un café, resulta difícil no darle la razón.
El broche final de la visita es una degustación de vinos y cavas elaborados por la familia. Un remate perfecto a una experiencia imprescindible para comprender la cultura del cava extremeño. Y precisamente esa profunda relación entre Almendralejo y el vino aparece en algunos de los rincones más inesperados de la ciudad.
¿Una Plaza de toros con bodega o una bodega con una plaza?
Pocas cosas representan mejor el carácter vitivinícola de Almendralejo que su Plaza de Toros 😯. Porque sí, es la única del mundo donde, bajo el graderío, se esconde una enorme bodega 🍷.

Construida en 1843 durante el gran auge económico del vino y el olivo en Tierra de Barros, la plaza fue remodelada a comienzos del s. XX con un llamativo estilo neomudéjar inspirado en la antigua plaza de toros de Madrid. Sin embargo, lo más sorprendente llegó décadas después, cuando el bodeguero Alfonso Iglesias aprovechó las condiciones de humedad y temperatura bajo las gradas para instalar aquí su bodega.
Y con eso resolveríamos la duda, ya que primero fue plaza de toros y después bodega 😂. Sea como fuere, este singular espacio merece estar entre las visitas imprescindibles de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana.
El degüelle tradicional, todo un espectáculo
Precisamente en un entorno tan emblemático como la bodega bajo la Plaza de Toros de Almendralejo tuvimos la suerte de vivir la experiencia del degüelle tradicional. Esta técnica se utiliza sobre todo en vinos antiguos o con muchos sedimentos para lograr un descorche limpio. Para ello, se aplica calor y frío con unas tenazas especiales que fracturan el cuello de la botella de forma controlada.

La demostración estuvo dirigida por Carlos J. Vivas, tres veces reconocido como Mejor Sumiller de Extremadura y semifinalista al Mejor Sumiller de España, que nos mostró distintas formas de realizar esta técnica. Primero el degüelle con pluma, utilizando en lugar de tenazas frías una oscura pluma de gamusino, una pequeña y escurridiza ave nocturna autóctona.
Después llegó el turno del sable, mientras Carlos nos explicaba el supuesto origen napoleónico del sabrage, cuando los húsares franceses celebraban sus victorias abriendo botellas de champagne a golpe de sable. Y cuando ya pensábamos que aquello no podía ir más allá… terminó abriendo otra botella utilizando simplemente una copa.
Entre viñedos y bodegas de Tierra de Barros
La Ruta del Vino Ribera del Guadiana encuentra en Tierra de Barros su gran corazón vitivinícola 🍷. Esta comarca del sur de Extremadura concentra buena parte de los viñedos y bodegas de la D.O.P. Ribera del Guadiana. Su nombre proviene de sus característicos suelos arcillosos rojizos, los famosos “barros”, capaces de retener la humedad incluso durante los duros veranos extremeños. Entre viñedos, bodegas históricas y modernos proyectos enoturísticos, descubrimos algunas de las experiencias muy representativas de la cultura del vino en esta parte de Extremadura.

Palacio Quemado, vinos con alma de La Raya
Esta bodega surgió de la unión entre la familia Losada Serra, propietaria histórica de estas tierras desde el s. XVIII, y la familia Alvear, que apostó por demostrar el enorme potencial de los vinos tintos de la D.O.P. Ribera del Guadiana. Precisamente en Tierra de Barros, la combinación de distintos tipos de suelo, el clima extremo y el trabajo individualizado de pequeñas parcelas permite elaborar vinos muy ligados al territorio y con una marcada personalidad.
Y justamente ese terroir fue lo que enamoró al actual enólogo de Palacio Quemado. De hecho, según nos contaron, lo primero que hizo al llegar fue coger un puñado de tierra y comprobar cómo era, incluso antes de saber si terminaría trabajando aquí. Una auténtica declaración de intenciones 😄.
Por eso, los vinos de Palacio Quemado buscan expresar el lugar del que proceden. Para ello trabajan diferentes parcelas y variedades adaptadas al clima extremeño, incluyendo algunas uvas portuguesas que conectan perfectamente con la cercanía de La Raya.

Y sinceramente, el resultado sorprende. Especialmente en vinos como Los Acilates o Zarzita, donde el protagonismo del suelo y la fruta se impone claramente sobre la barrica. De hecho, no es fácil conquistarme con tintos… pero algunos de sus vinos me parecieron fabulosos.
Pago de las Encomiendas, vino mirando al cielo
Si en Palacio Quemado el protagonista era el terroir, en Pago de las Encomiendas todo gira alrededor de la biodinámica 🍷. Esta bodega familiar, nacida en 2007 tras varias generaciones dedicadas al viñedo, ha convertido el respeto por la tierra y los ritmos de la naturaleza en una auténtica filosofía de trabajo.
La visita comienza ya con una idea muy clara: aquí nada está construido al azar. Desde la vendimia nocturna hasta la elaboración por gravedad directa, todo busca tratar la uva de la forma más delicada posible. De hecho, la propia arquitectura de la bodega está diseñada para que la uva caiga por su propio peso durante el proceso de elaboración, evitando movimientos forzados o agresivos.

Sin embargo, lo más llamativo llega con su interpretación de la viticultura biodinámica. En Pago de las Encomiendas entienden suelo, viña y clima como un único organismo conectado por la energía del universo. O dicho de otra forma: aquí se mira más al cielo que al reloj o al calendario.
Esa filosofía también se refleja en su singular bodega biodinámica, construida con forma de dodecaedro y diseñada siguiendo referencias astronómicas y naturales. Una amiga nuestra decía en broma que los vinos biodinámicos son “vinos de hechicero” 😂. Pero después de probarlos tenemos claro que “algo tiene el agua cuando la bendicen”. Porque en este caso, más allá de teorías y métodos, el resultado habla por sí solo.
Bodega Santa Marta Virgen, el alma cooperativa de Tierra de Barros
En la Ruta del Vino Ribera del Guadiana las bodegas conviven con el cooperativismo, parte esencial de la identidad agrícola de Extremadura. Uno de sus mejores exponentes es la Cooperativa Santa Marta Virgen, que actualmente agrupa a más de 650 socios y elabora vino, aceite de oliva y aceituna de aderezo.
En nuestra visita nos concentramos sobre todo en el vino, recorriendo sus instalaciones copa en mano 🍷. La experiencia fue totalmente inmersiva, ya que “fermentamos” dentro de un depósito de 800.000 litros y visitamos el Museo del Turra, que ocupa los antiguos pozos donde terminaban las uvas una vez extraído el mosto.

El propio nombre del museo es un homenaje al apodo que reciben en esta zona los pequeños viticultores y agricultores como los que levantaron la cooperativa. Este curioso espacio reúne antiguas herramientas, fotografías y maquinaria histórica, consiguiendo algo muy difícil: que entiendas que detrás de los vinos de Ribera del Guadiana, además de bodegas y enólogos, hay muchísimo esfuerzo colectivo y varias generaciones de familias ligadas a la tierra.
Además, mientras recorres el museo casi sientes que puedes “atufarte” como los antiguos trabajadores de aquellos tinos. El espacio ocupa varios depósitos colocados en hilera y, para comunicarlos, se abrieron pasos entre ellos con formas totalmente irregulares. Una perspectiva extrañísima, casi mareante… como si todavía flotase algo de “tufo” entre los antiguos depósitos 😅.
Información práctica para la visita
Las visitas al Museo del Turra y a las instalaciones de Santa Marta Virgen deben reservarse previamente en el teléfono 924 690 218 o en el correo info@bodegasantamarta.com.
Entre minas, dehesas y vinos de la Raya
Pero la Ruta del Vino Ribera del Guadiana no se limita únicamente a bodegas y viñedos 🍷. Buena parte de su encanto está precisamente en descubrir todo el territorio que rodea al vino. Porque el néctar de los dioses es aquí simplemente el hilo conductor que une paisaje, historia y tradición.

Arizar Selecto, ibérico y cava en plena dehesa extremeña
Si el vino es uno de los grandes protagonistas de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana, el ibérico juega claramente en la misma liga 😋. Y pocas experiencias lo demuestran mejor que la propuesta de Arizar Selecto, una empresa familiar de Fuente del Maestre especializada en productos ibéricos extremeños y profundamente ligada a la cultura de la dehesa.
La experiencia comenzó recorriendo junto a Juan Miguel Zambrano una finca familiar ubicada en la localidad de Feria, descubriendo cómo funciona este ecosistema único modelado por la mano del hombre. En esta parte esencial de la identidad cultural y paisajística de Extremadura, encinas, pastos y ganado conviven en un equilibrio perfecto. Todo un safari fotográfico donde el rey no es el león, sino el toro bravo. Y sinceramente, incluso dentro del todoterreno, su imponente físico provoca bastante respeto. En la dehesa vive en semilibertad, formando manadas y compitiendo constantemente por el liderazgo.

Curso de corte de jamón
Después llegó el momento de pasar de la teoría a la práctica. Juanmi nos ofreció toda una clase magistral sobre el jamón ibérico, explicando desde las distintas denominaciones y tipos de jamón hasta las técnicas de corte y presentación. Y sinceramente, escuchar hablar a alguien que vive este mundo con tanta pasión hace que incluso los detalles más técnicos resulten fascinantes.
Por supuesto, también hubo tiempo para degustar algunos de sus productos estrella acompañados de cava extremeño. ¡Nos hemos vuelto unos auténticos cava lovers! Además del espectacular jamón ibérico de bellota, nos sorprendió especialmente el lomo doblado, elaborado de forma artesanal y con una textura increíble. También el chorizo, donde Juanmi nos contaba que lo más difícil había sido recuperar ese sabor tradicional de las antiguas matanzas extremeñas.

Como reservar una experiencia en la dehesa
Si quieres disfrutar de esta experiencia puedes reservar en contacto@arizarselecto.com o en el teléfono 679 076 707.
Minas de Santa Marta, un viaje al corazón de la tierra
Parte de la magia de un viaje por la Ruta del Vino Ribera del Guadiana es descubrir lugares totalmente inesperados. Y pocas sorpresas nos parecieron tan fascinantes como las Minas de Santa Marta, que en su día fueron las minas de vanadio más importantes del mundo.
MUGEMISA y la sorprendente Sala Negra
¿Quieres saber lo que es el vanadio? Pues yo no te lo voy a explicar 😄. Para eso tendrás que visitar el Museo Geológico y Minero de Santa Marta (MUGEMISA), donde además podrás ver fósiles, todo tipo de minerales y hasta fragmentos de meteoritos. Y eso sin olvidar su famosa Sala Negra… aunque lo que allí se esconde tendrás que descubrirlo por ti mismo 😯.

Bueno, te ponemos un fragmento, pero en vivo impresiona más
Curiosamente, durante la visita nos sacaron un poco los colores diciendo que los chavales de hoy reconocen minerales mejor que muchos adultos… ¡gracias a Minecraft!
Además, en el mismo espacio también hicimos una rápida visita al Museo Etnográfico de Santa Marta, perfecto para entender cómo la minería, el campo, el aceite, la vid y las tradiciones populares han marcado durante generaciones la vida de esta localidad extremeña.
Descendiendo a las Minas de Santa Marta
Después nos desplazamos hasta el antiguo poblado minero de Los Llanos, situado a pocos kilómetros. Actualmente se encuentra en proceso de recuperación, pero todavía conserva ese aire casi fantasmagórico de los antiguos poblados industriales. La antigua casa del facultativo del poblado ha sido musealizada y transformada en el Museo de la Minería, que incluye además la única mina del mundo a la que se sube en lugar de descender 😜.

Y por supuesto, la experiencia culminó recorriendo el interior de la Mina Garandina. Un recorrido breve pero tremendamente interesante donde pudimos ver galerías originales, filones mineralizados y algunos de esos minerales fluorescentes que convierten este lugar en algo único. Porque sí, en Extremadura también hay paisajes que parecen sacados de otro planeta.
Cómo visitar las minas de Santa Marta
Para disfrutar de estas experiencias es imprescindible reservar en el correo visitas@minasantamarta.es o por teléfono en el 625046835.
Huerta Montero, el Stonehenge extremeño
Descubierto por casualidad en 1988 en medio de unos viñedos, el Sepulcro Prehistórico de Huerta Montero es uno de los monumentos megalíticos más sorprendentes y mejor conservados de Extremadura 😯. Y sí, aunque las comparaciones son odiosas, eso de que lo llamen el “Stonehenge extremeño” tiene bastante sentido, ya que ambos monumentos son prácticamente contemporáneos.
Construido hace más de 4.600 años durante la Edad del Cobre, este sepulcro fue utilizado como enterramiento colectivo y lugar de culto durante siglos. En su interior llegaron a encontrarse restos de más de un centenar de individuos junto a distintos objetos y ajuares funerarios.

Sin embargo, lo más fascinante no es su antigüedad, sino su orientación astronómica. Durante los solsticios, los rayos iluminan la cámara funeraria atravesando el corredor de acceso, probablemente como parte de algún ritual relacionado con el culto a los antepasados y al renacer de la vida. Un fenómeno que todavía hoy sigue atrayendo visitantes tanto en junio como en diciembre, coincidiendo además con distintas actividades culturales y de divulgación.
Información práctica para la visita
Las visitas al Sepulcro de Huerta Montero deben reservarse previamente a través de la Oficina de Turismo de Almendralejo en el correo turismo@almendralejo.es o a través del teléfono 924 666 967.
Mérida, la gran escapada cultural
Mérida no pertenece a Tierra de Barros, pero su cercanía convierte a la capital extremeña en el complemento cultural perfecto para una escapada por esta región de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana. Y es que pocas zonas pueden presumir de combinar bodegas, dehesas y patrimonio minero con uno de los conjuntos arqueológicos romanos más impresionantes de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad.

El Teatro Romano y el legado de Augusta Emerita
La “pequeña Roma” fue fundada hace más de dos milenios por soldados licenciados de las Guerras Cántabras y la riqueza de sus restos romanos es excepcional. Pero Mérida no es solo romana, ya que también esconde tesoros árabes, visigodos y medievales. Un riquísimo pasado que ha dado lugar a un patrimonio de primer orden.
Aunque es imposible resumir aquí todo lo que ofrece la ciudad, hay varios lugares imprescindibles. El primero, por supuesto, es el espectacular Teatro Romano 🎭, probablemente la imagen más icónica de Mérida y uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo. Junto a él se encuentra el Anfiteatro, donde hace dos mil años se celebraban luchas de gladiadores y espectáculos públicos. No es el Coliseo, pero aun así impresiona.

Sin embargo, Mérida va mucho más allá de estos dos monumentos. El Templo de Diana, el Puente Romano más largo que sigue en uso, el Acueducto de los Milagros o la Alcazaba Árabe son solo algunos ejemplos de un patrimonio que por si sólo da para todo un fin de semana.
Y si hay un lugar imprescindible para comprender toda esa historia es el Museo Nacional de Arte Romano. Sus mosaicos, esculturas y piezas arqueológicas ayudan a entender la enorme importancia que tuvo Augusta Emerita dentro del Imperio Romano.
Si quieres descubrir todos los imprescindibles de la ciudad, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué ver en Mérida en un fin de semana.

Dónde dormir en la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
La Ruta del Vino Ribera del Guadiana cuenta con una oferta de alojamientos muy variada. Casas rurales entre viñedos, pequeños hoteles con encanto o establecimientos vinculados directamente al mundo del vino permiten completar la experiencia enoturística mucho más allá de las bodegas.
Dormir entre siglos de historia: el Parador de Mérida
Durante nuestro viaje nos alojamos en el Parador de Mérida, uno de los establecimientos asociados a la Ruta del Vino Ribera del Guadiana. Y sinceramente, cuesta imaginar un lugar mejor para terminar una jornada entre vinos, patrimonio y gastronomía extremeña o para recorrer a pie el conjunto monumental de Mérida.
El edificio ocupa un antiguo convento-hospital del s. XVIII construido sobre restos históricos de distintas épocas. Como suele ocurrir en Mérida, aquí el pasado aparece literalmente bajo tus pies. Conserva incluso pequeños restos romanos y las huellas de un espacio que ha sido convento, hospital, prisión e incluso colegio antes de convertirse en Parador.

Todo ello da lugar a un alojamiento con muchísimo carácter… y también bastante laberíntico 😅. Pasillos interminables, patios interiores y escaleras que parecen llevar a otra época hacen que uno tarde varios días en orientarse del todo. De hecho, esta ya era nuestra segunda vez aquí. La primera nos dejamos olvidado un bañador y, en esta ocasión, un cargador múltiple con enchufes USB. Parece que el Parador siempre se queda con algún recuerdo nuestro 😂.
Dónde comer en la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
La gastronomía es una parte inseparable de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana 😋. Ibéricos, quesos, cordero, aceite de oliva o recetas tradicionales extremeñas encuentran en los vinos y cavas de la región el maridaje perfecto. Desde tapas informales hasta propuestas gastronómicas más elaboradas, buena parte de los establecimientos asociados a la ruta trabajan precisamente esa conexión entre producto local y vino extremeño.
Restaurante del Parador de Mérida
La cocina del Parador de Mérida nos sorprendió muchísimo 🙂. Ya nos habíamos alojado aquí hace casi una década, pero sinceramente el nivel gastronómico nos pareció ahora muy superior.

El menú degustación reinterpretaba varios clásicos extremeños con un punto contemporáneo sin perder identidad. Nos encantó especialmente el lomo doblado ibérico de bellota y unas espectaculares chuletillas de cordero a la brasa que nos devolvieron directamente a la dehesa extremeña 🐑. Nos gustó volver a probar la técula-mécula, el poste tradicional de Olivenza. Menos mal que era una ración pequeña, porque se pega directamente al riñón.
Vaova Gastro, cocina extremeña con un toque creativo
Algo más alejado del centro histórico de Mérida, Vaova Gastro apuesta por una propuesta más moderna y creativa, pero basada en las raíces extremeñas. El local tiene muchísimo ambiente y la atención durante toda la comida fue impecable.

Aquí disfrutamos de un completo menú maridaje con vinos de Ribera del Guadiana y cava de Almendralejo. Todo estaba francamente bueno, aunque confesamos que el arroz meloso y el solomillo estuvieron a punto de derrotarnos por pura contundencia 😂. Sin embargo, el auténtico broche final llegó con el postre: un hojaldre de crema, chocolate y almendras que, sin exagerar, está entre los mejores que hemos probado últimamente.
Lonja 77, tapas y vinos en Almendralejo
En Almendralejo terminamos el día en Lonja 77, una tapería-vinoteca perfecta para disfrutar de productos extremeños y vinos de la tierra en un ambiente mucho más informal.

Entre tablas de ibéricos, tostas, vinos y cava, hubo dos platos que destacaron especialmente: las carrilladas al oloroso sobre parmentier de patata, sencillamente espectaculares, y una tarta de queso que conquistó fácilmente a dos auténticos fanáticos de este postre 😋. Una forma perfecta de cerrar una jornada recorriendo la capital del cava extremeño.
Información práctica para recorrer la ruta
Aunque buena parte de las experiencias de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana se concentran relativamente cerca unas de otras, lo ideal es dedicar al menos un fin de semana completo para disfrutarla con calma. Nosotros recorrimos principalmente Tierra de Barros utilizando Mérida como base, una opción muy cómoda tanto por ubicación como por la enorme oferta cultural y gastronómica de la ciudad.
Para moverse por la ruta el coche resulta prácticamente imprescindible 🚗. Muchas bodegas, dehesas o espacios patrimoniales se encuentran en entornos rurales donde el transporte público es muy limitado. Además, buena parte del encanto del viaje está precisamente en recorrer tranquilamente carreteras secundarias entre viñedos, olivares y dehesas extremeñas.

Época del año y reserva de actividades en la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
En cuanto a la mejor época para visitar la zona, la primavera nos pareció una opción fantástica. Aunque tuvimos algo de lluvia, lo cierto es que Extremadura registra pocas precipitaciones a lo largo del año y los paisajes lucen especialmente bonitos en esta época. Además, las temperaturas son mucho más agradables que durante el intenso verano extremeño. El otoño y la época de vendimia también pueden ser momentos muy interesantes para vivir la cultura del vino de una forma todavía más especial.
Y algo importante: muchas de las experiencias requieren reserva previa 😅. Especialmente las visitas a bodegas, el Sepulcro de Huerta Montero o las Minas de Santa Marta, donde los grupos suelen ser reducidos y las plazas limitadas.
Ya conoces lo esencial para recorrer Tierra de Barros, el corazón vitivinícola de la Ruta del Vino Ribera del Guadiana y donde se encuentra la capital del cava extremeño 🍷. Ahora solo queda una pregunta: ¿a qué estás esperando? ¡Hasta pronto!

Organiza tu viaje por la Ruta del Vino Ribera del Guadiana
Disfruta del mejor seguro de viaje para escapadas
Alquila tu coche para recorrer La Ruta del Vino a tu aire
Los enlaces anteriores son enlaces de afiliados. Esto significa que si reservas un alojamiento, actividad, seguro de viaje o vehículo siguiendo el enlace a ti no te costará más, pero nosotros recibiremos una ayuda para poder seguir viajando
.
Este artículo es parte de una colaboración con Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana que nos llevó a conocer una parte de su extenso territorio. Todas las opiniones que aquí se recogen son exclusivamente de los editores de mapaymochila..







